La ciudad ha conservado intacto su casco antiguo medieval, dominado por el Castillo del príncipe Arechi (Siglo IX ) y exaltado por la imponente Catedral románica (Siglo XI ) que surge en medio de los barrios típicos medievales, en los cuales lo antiguo se funde con el bullicio de la vida activa actual, creando una admirable síntesis de la auténtica Italia.
Como símbolo de la ciudad permanece el maravilloso Paseo Marítimo que ofrece el placer y la belleza de un espléndido panorama y una gran “sala de estar verde” entre un mar azul, senderos floreados, edificios antiguos, cafés, pubs y restaurantes con zonas al aire libre. |